Sunday, December 3, 2006

La horrible obligación de tener pareja

 

Domingo por la tarde. Después de haber estado merendando con unos amigos, tras leer un par de artículos en una de las revistas que suelo comprar, y de navegar un poco por internet me he dado cuenta de que: quien no tiene pareja, o mejor dicho, chica que no tiene chico…no es nadie!

Al parecer, tenemos que estar con alguien porque la sociedad así lo establece. Sales con las amigas, te vas a cenar un día cualquiera para reirte de aquellas cosas de las que nos encanta hablar pero inevitablemente termina saliendo el nombre de sus novios… Y tú, que en este preciso momento no tienes a nadie en mente, te sientes como una mierda.

Al principio la conversación se puede sobrellevar, pero llegado un punto notas que estás vacía, que sólo te das cuenta de este asunto, cuando un domingo por la tarde lo mejor que haces es merendar con unos amigos, leer artículos de una revista y navegar por internet. Si tuvieras novio…si tuvieras novio todo sería distinto. Estarías hoy domingo tarde magreándote con él, pasándolo pipa.

Ya en los postres (de la famosa y “estupenda” cena que sólo a tí se te ocurrió planificar con todo el amor del mundo), Pepita y Juanita comentan entre ellas aspectos absurdos como la chaqueta que le obligaron comprar a su chico sólo porque es el estilo que les gusta que lleven, y lo hacen asombradas en el fondo de que tú no tengas a nadie, porque parece increíble que no necesites a alguien a tu lado que te diga que te quiere, porque para ellas es lo más importante, aunque también importa que esa persona te proporcione sexo siempre que quieras, por no hablar de los regalos que te hace…en fin, que al final el orden de importancia, termina alterándose, porque en el fondo les hace más ilusión poder hablar de que tienen a alguien, que no tenerle.

Sales asqueada, deseando llegar a casa y hablar con tu oso amoroso y decirle que necesitas ir de compras con él, para obligarle a ponerse lo que tú quieras, o que ya estás buscando como loca un lugar exótico en medio del océano para pasar un fin de semana romántico, pero claro…de pronto caes en la cuenta de que el oso amoroso permanecerá totalmente callado todo el finde, ni siquiera discutirá contigo (que hasta parece increíble dado tu caracter), por supuesto no te dirá te quiero, ni te proporcionará sexo, y ni comentar que los regalos brillarán por su ausencia.

Maldita sea, ¿para qué coño quedas con tus amigas?, ¿para que te hundan? Empiezas a pensar que es mejor no verlas hasta que decidan cambiar de novio y estén en una situación como la tuya, en la que a veces deseas tener a alguien con quien revolcarte pero nada serio, basicamente porque no estás dispuesta a pasarlo mal por culpa de un capullo andante. Pero el tiempo pasa, y te das cuenta de que ellas siguen ahí , con sus respectivos “amores” que en vez de angelitos como ellas te los plantean son unos cerdos, y es que en más de una ocasión con alguno de ellos lo has podido comprobar.

Pasadas unas semanas como buena amiga que eres, tienes mono de ellas, y se repite la idea de quedar esta vez para almorzar en cualquier sitio que puedas pensar. Esta vez es Juanita la que hace acto de presencia, probablemente porque Pepita aún sigue en la cama después de una noche “loca” con su querido. Pero para más cachondeo Juanita sólo tiene una cosa en mente, comentarte cuando le apetecería casarse. Maldita sea… tiene veinti pocos años, pero su meta más inmediata es convertirse en una maruja de casa (con todo mi respeto a las marujas, porque muchas sin estar casadas, ya lo somos). Tú te quieres morir atragantada con el vaso de agua que estás tomando, pero ni Dios se apiada de tí, y te sigue brindando la oportunidad de poder escuchar a tu querida amiga hablando sobre que bien va su vida, y lo estupenda que es su relación. Y de pronto Juanita se da cuenta de que hay un problema, su boda no se celebraría ahora mismo, sino en un año y medio o dos años, pero…: - hija…¿y tú como harás? Aunque sea ponemos un fondo y te alquilamos a un chico como acompañante…-te dice cachondeándose de tí, no porque seas el feto peor parido del mundo, porque como nos ocurre a muchas, Juanita y Pepita no son las bellezas más destacadas de la ciudad, pero al menos ellas han tenido suerte, y tienen “churris” (como dicen las muy horteras). Ese comentario aunque sabes que es broma, te sienta como una patada en los mismísimos, porque en el fondo tienes miedo de que llegado el momento de la boda de tu mejor amiga, tú estés sin acompañante.

Después de hundirte de nuevo en la miseria, llegas a casa y te pones a ver un poco de tv, sin poder dejar de pensar en las horribles palabras de tu querida amiga, y cuando de pronto te propones dejar a un lado el tema, te cascan en la programación de todas las cadenas, las estúpidas peliculas domingueras donde Betty y Carlton son súper felices en su recién estrenado nidito de amor…

 Vamos, que tus planes para los próximos doce meses, son encerrarte en casa y no querer ver a nadie, basicamente porque si sales de marcha con alguna soltera sin compromiso, o te tachan de mujer desesperada, o simplemente das tu misma la apariencia de: si te acercas a decirme algo te parto la cara. Yo no sé cual será la mejor opción en los tiempos que corren, lo que tengo claro es que no podemos salir a buscar a nadie, porque está claro que el ambiente donde la gente más se suelta es la noche, pero quién es capaz de encontrar a alguien un sábado noche? Juanita y Pepita que se han colgado de sus amores, únicamente por sentirse alguien en una conversación de sobremesa con su querida amiga la que no tiene novio porque es demasiado exigente…

No me fasdieis chicas, es mejor estar sóla que con una persona que no te llena de verdad, y sólo porque por tu cumpleaños te regala un reloj o un ramo de rosas… Yo personalmente deseo encontrar novio, pero espero no ser tan gilipollas como son algunas de las mujeres que hay en esta sociedad. Que por no tener pareja, no dejas de ser persona, leñe!!!!!

Posted by Enna in 20:00:39 | Permalink | Comments (2)